Verona. La ciudad que inspiró a Shakespeare una de las más dramáticas historias de amor, fue la segunda ciudad que visitamos en nuestra pequeña aventura por el norte de Italia. Sólo estuvimos un día en ella y fue suficiente, ya que es muy pequeña y, desde luego, acabamos entendiendo el encanto que llevó al escritor británico a ambientar Romeo y Julieta allí.
Después de un día pateando sus calles, puentes, casas, castillos y escaleras, el veredicto es el siguiente:
9 cosas que no puedes perderte de Verona.
1. Ir el primer domingo del mes (excepto en los meses de verano) ya que la mayoría de los museos y atracciones turísticas pueden visitarse gratis.
2. Visitar la casa de Julieta y tocarle… las tetas, sí, las tetas. Se dice que da buena suerte en el amor, aunque viendo cómo le fue a ella… También puedes dejar huella y testimonio de tu actual/pasado amor en forma de corazón con iniciales, fecha, post-it con deseo, candado o chicle pegado en la pared… ¡para todos los gustos, señores!
3. Detenerse en el mercadillo de la Piazza delle Erbe. En él encontrarás puestos con souvenirs para todos los gustos: desde camisetas horteras y postales sobrecargadas, hasta originales regalos, como pasta de colores o bisutería de Cristal de Murano.


