Pifa-10 meses y una bala. Al límite

Tardé 10 meses en nacer, parece que no tenía prisa.

Creo que eso explica muchísimo mi forma de ser. Más que el tiempo en nacer, el modo. Viendo que tardaba y que estaba atravesada a mi madre le dijeron que le tendrían que hacer la cesárea. Pero en el último momento me di la vuelta (me ha contado que nací feísima, porque venía con la boca deformada y que el médico decía:- es increíble la fuerza que tienen la madre y la niña).

Mi vida es un juego al límite. Me gusta gastar las balas, disparando al aire sin sentido, de modo que cuando me encuentro enfrente del León a punto de comerme, con nervios porque soy consciente de que me queda una bala, disparo. Siempre en cada tiro he salido triunfal, he tardado en conseguirlo pero al final nunca me ha comido el León.

No me pidas que haga algo con el tiempo suficiente, porque no puedo. ¡¡Madre mía cuantas situaciones he vivido al límite, ¡¡y las que me quedan¡¡, pero siempre algo dentro de mí me dice que al final todo saldrá bien, si lucho. Y es que en mi memoria guardo aquel  día que sola, arrastrándome en la oscuridad a la vez que algo me empujaba, busqué la salida a la vida. Llevo dentro de mi, aquel 23 de Abril del 75 que con una pequeña bala en la mano tome aire a la vez que la soltaba para agarrarme al dedo de mi madre.

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