El odio.

¿Qué si odio?

Leo, me preguntas qué si odio. Pues claro que sí, a veces mucho, soy humana. En el momento que lo siento, sería capaz de desintegrar a la persona que tengo delante de mí con las palabras que saldrían de mi boca.

Pero mi odio es temporal. Hace años aprendí que no hay peor cosa que odiar, porque ese sentimiento poco a poco te envenena y hace que tu vida sea un infierno. ¿Tener como trabajo todos los días revivir lo malo que te ha podido hacer una persona? creo que no es sano.

Así que si alguna vez siento odio, con el tiempo dejo de sentirlo. No es que sea una santa, sino que pienso en mi propia felicidad.

Mi truco para dejar de odiar, no es sentir lástima por esa persona, de eso sería incapaz, además no creo que ni se lo merezca, porque esa persona me ha hecho daño, sino que simplemente deja de existir en mi vida. Poco a poco, la figura va desapareciendo y un día pasan a ser una de tantas personas que me cruzo por la calle.

Mi libertad empieza por elegir quién quiero que forme parte de mis pensamientos y vida.

(Es una tontería, una de las tantas que tengo. Pero si le das la vuelta a odio, la palabra que formas será oído. Tu odio dependerá del oído que le pongas a las cosas que te rodean. Ignora, no oigas y el odio desaparecerá).

 

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