Através de tu objetivo. Los mejores regalos.

Y como buenos Reyes Magos, cuando nací me regalasteis mirra, incienso y oro.

Siempre que me he puesto a recordar los reyes magos, entre otras cosas, siempre me he acordado de aquel día que llegó mi madre y nos dijo: he hablado con los Reyes Magos, y me han dicho que no os van a poder traer lo que queréis pero que os traerán un muñeco para las tres. Lloré amargamente, yo quería el maletín de la señorita Pepi.

Hoy día me doy cuenta que cuando llegué al mundo, mis reyes magos me habían hecho el mejor regalo, mis hermano: Manolin, la Pituka y Maite. Agradezco enormemente la generosidad de mis reyes. Es verdad que no tuve muchos regalos, pero tuve con quien jugar.

Anoche cuando estábamos cenando y ya habíamos visto los regalos. Me acordé de la pajarita Pifa y de mis noches de los Reyes Magos. Me reí al recordar una noche en la que nos les había dado tiempo de poner los regalos antes de ir a la cabalgata y al entrar nos fuimos a la cocina, no habían pasado ni 5 minutos cuando mi madre empezó a gritar: acaban de irse los reyes magos por el balcón.

Aquella noche me comí la cabeza de pensar cómo habían salido volando los camellos de un cuarto piso. Fue fácil,  la habitación de mis padres estaba al lado del salón. Todas esas noches las viví con mis hermanos, todas aquellas noches mis Reyes las hicieron mágicas.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: