DEBERES? Calla la boca barquero no digas toa la verdad lo tuyo es darle a los remos y mañana dios dirá.

Deberes? La polémica de los deberes ha hecho que le dé vueltas y vueltas sobre el fondo del problema.

Pero lo que hizo que me parará en seco y pensará aun más sobre el fondo del asunto fue una carta de una madre, persona a la que sigo en distintas redes sociales. Hoy sin venir ni a cuento ha vuelto a sonar en mi cabeza el estribillo de una comparsa: “Las verdades del barquero” que decía: calla la boca barquero no digas toa la verdad, lo tuyo es darle a los remoooooos y mañana dios dirá.

Mis padres nunca me hablaron mal de nadie, lo único que me enseñaron fue respetar y trabajar. Pero mis padres no hablaban mal de nada. Ahora mucha gente critica que ante dirigentes  ineptos la gente se callaba. Eso estaba mal. Yo voy más al fondo, y pienso callaron la ineptitud de mucha gente.

Yo no fui a un colegio público, sino a uno  concertado El CRISTO DE LA YEDRA situado en Granada. Pero fui a ese porque era el que me tocaba. Hoy día hay gente que se llena la boca de decir que sus hijos van un colegio público, que han seleccionado antes y que en muchos casos hasta cambian de domicilio para que sus hijos vayan a ese.

Tuve la gran suerte de ir a ese colegio, dirigido por unas personas, con unos valores impresionantes. Todos los que pasamos por ese colegio reconocemos el gran trabajo realizado por María Antonia, la madre Teresa, María Jesús, Mercedes y por el gran equipo de profesionales que se rodearon. Nos enseñaron valores,  trabajo en equipo, trabajos por proyectos, contenidos y lo más importante lo que era un maestro. Nadie cuestiono lo que hacían. Tengo que agradecer que no nos mandarán deberes en los primeros cursos, mis padres no me habrían podido ayudar. Todos sabíamos lo que nos habían enseñado allí, desde mi compañero que su padre era director de un hospital hasta mi compañera Montse que vivía en el orfanato.

Muchos de mis compañeros se dedican a la enseñanza y es que nos hicieron amar esa profesión.

Creo que nadie se queja de los deberes, se queja de la ineptitud de la administración (clases llenas de alumnos a los que el profesor no puede atender, clases con alumnos con dificultades que no son atendidos por el profesional adecuado, falta de recursos), del poco valor que se le da a la educación (estoy segura de que será lo primero en lo que cedan y se pongan de acuerdo) de la ineptitud de algunos profesionales de la educación que se creen que el trabajo acaba en el centro y de la falta de profesionalidad.

¿Por qué callar ante eso? por respeto… No, mi hijo nunca sabrá lo que yo pienso. Pero quiero que mi hijo sepa que en esta vida se tiene que ser profesional, no echar horas y horas y seguir siendo el país menos productivo. No quiero que hablen mal de los profesores, me dedico a esto.

Por eso levantemos la voz ante profesionales ineptos. Da alegría cuando uno  da  con un camarero, un conductor, un dependiente, un maestro, un profesor, un cajero, un peluquero, un médico, un “funcionario”, etc… que ama su profesión, en definitiva un profesional que ama lo que hace. Enseñemos a nuestros hijos a respetar, trabajar y a ser profesionales con pasión.

Y me preguntas de qué se quejan los padres. Yo te respondo, de la ineptitud. Mis padres remaron, remaron, callaron y callaron… por eso al día de hoy todavía hay gente que piensa que se puede ser inepto.

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