Con el agua al cuello
«Cuando el agua te llegue al cuello tienes dos opciones: hundirte, tocar fondo y coger impulso o tumbarte sobre el agua plácidamente»…
…ambas cosas me encantan. En mi tierra adoptiva dirían Chacho que me ahogo.
Siendo niña me encantaba tumbarme sobre el agua y jugar al juego de las nubes. Este verano me ha sido imposible, pero ya está apuntado para el año que viene
