Aquella pequeña flor que me regalaste y aquellos pequeños dedos me recordaron algo que había olvidado….
Con los años uno deja de apreciar lo realmente importante, aquellas pequeñas cosas que te hacían feliz. Cuando tu llegaste a mi vida, te quise enseñar cosas que te harían feliz y te sacarían una sonrisa, sin darme cuenta me volvió hacer ilusión ver el mar, las palomas, soplar las velas, ir al cine, probar un helado de chocolate, la noche de los reyes magos, coger caramelos, ir a los columpios. Me recordaste el valor de las pequeñas.
PIFA PIFIA

Los HIJOS nos enseñan a no olvidar la más tierna Infancia, con su ingenuidad y su eterna Felicidad.
UVR.
a revivir lo vivido.