El silencio… la respuesta mas poderosa
A veces el SILENCIO es la respuesta más PODEROSA.
Habrá muy pocos que se lo crean pero callo más que hablo. Nací para las peleas de gallos (mi mente es muy respondona).
Yo siempre lo digo, callo más que hablo. Y si no respondo, pienso dos cosas: “Quien tuviera lengua palo” o “que lástima por mucho que le hable no lo va a entender”.
Lo malo es cuando respondo y me doy cuenta que me equivoqué y efectivamente… “Que láaaaaaaaaaaaastima”
