NOSOTRAS QUE LO QUISIMOS TODO de Sonsoles Ónega.

8-sorbos-de-inspiracion-nosotras-que-lo-quisimos-todo-sonsoles-onega-libro-opinión-sinopsis-lectura-frases-frases-mi-momento-café

Nosotras que lo quisimos todo de Sonsoles Ónega (2015)

A todas las mujeres que pelean cada día,
y a todos los hombres que creen en ellas.

AUTORA.

Sonsoles Ónega nació en Madrid en 1977. Es licenciada en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU. Durante los años universitarios trabajó como redactora en la Cadena SER, Radio Nacional de España, La Razón y la agencia Fax Press. Como periodista ha trabajado en la redacción de CNN+ , en Noticias Cuatro como reeportera de la sección de Tribunales y como como corresponsal parlamentaria para Informativos Telecinco.

Combina su actividad profesional con la literatura, en la que se inició en el año 2004, cuando ganó el III Premio Letras de novela corta con su primera obra, Calle Habana, esquina Obispo. En 2007 publicó la segunda, Donde Dios no estuvo, inspirada en los atentados del 11 de marzo de Madrid. Y en 2010 Encuentros en Bonaval.

SINOPSIS.

Beatriz, directora de Compras en una multinacional de lencería, recibe una irresistible y prometedora oferta profesional. Si no estuviera casada y con dos hijos, habría contestado de inmediato, pero el ascenso implica instalarse en Hong Kong. Beatriz vive agotada, debatiéndose entre trabajar en lo que le gusta y disfrutar de la vida familiar que desea. Dado que su marido, responsable de la cadena de clínicas dentales que heredó de su padre, no estará dispuesto a seguirla a Hong Kong, Beatriz comienza una investigación sobre la conciliación de la vida personal y laboral como medio para ser capaz de tomar una decisión. ¿Por qué elegir A o B? ¡Existe un plan C!

OPINIÓN. Nosotras que lo quisimos todo.

Un libro interesante con planteamientos, premisas, pensamientos, dudas, situaciones… que toda mujer trabajadora con familia se ha planteado, vivido o sentido.

Cuando lo lees te sientes menos sola, menos incomprendida y te entiendes mejor tu misma.

FRASES de Nosotras que lo quisimos todo.

Soy de las que, al dejar al niño en la puerta, esquiva su mirada para no arrastrar el recuerdo de sus ojos por el camino que me conduce al coche, en el que, inexorablemente, empieza mi otra vida.

¿Por qué nadie alertó de las particularidades de nuestra naturaleza que nos hace estar biológicamente pendientes o ser biológicamente dependientes de ese ser humano que se creó en nuestra entraña…

yo me quedé embarazada de mi primer hijo de forma absolutamente voluntaria, libre e inconsciente.

Un hijo es, perdón por el tópico, para toda la vida. O algo más original que leí en una ocasión: es como un tatuaje que no se quita con láser.

Me regocijaba pensando que por fin había llegado el momento de demostrar al mundo que yo era esa mujer del siglo XXI capacitada para trabajar como un tío, amar como una adolescente y educar como mi madre.

La calidad es lo verdaderamente importante. Hay muchas madres que, estando en casa todo el día, no están.

¡Atención! Delegar el cuidado de un hijo en días laborables no significa delegar el amor, el cariño, la educación.

Creo que «culpa» es el segundo nombre de cualquier mujer y no podemos atacarnos, ¡tenemos que ayudarnos! Mi lema es que existe un lugar en el infierno reservado para las mujeres que no se ayudan unas a otras.

No, la conciliación no sólo tiene que ver con las políticas de los políticos o los planes de las empresas. La conciliación tiene que ver con la manera masculina de ver y estar en el mundo.

Dicen que una hija aprende a serlo cuando se convierte en madre, pero Gonzalo y Jaime, además, me han enseñado a ser nieta.

Espero que sorteéis los tiempos difíciles y salgáis de ellos con fuerzas y voluntad renovadas.
Espero que encontréis el equilibrio que deseáis en vuestra vida manteniendo los ojos bien abiertos.
Y espero que tú -sí, tú- tengas la ambición de avanzar en tu carrera y gobernar el mundo.
Porque el mundo necesita que lo cambies. Todas las mujeres del mundo cuentan contigo,
De modo que, por favor,  pregúntate a ti misma: «¿Qué harías si no tuvieras miedo?».
Y, a continuación, ve  y hazlo. (Sheryl Sandberg)

MI MOMENTO CAFÉ.

Aunque en esta ocasión debería ser: EL MOMENTO CAFÉ DE PIFA PIFIA (ya que me lo ha dado ella)

 

PENÉLOPE

Deja un comentario