¿Dónde están las llaves?

Cuando yo era pequeña, mi padre antes de irse de madrugada a repartir periódicos, me despertaba y me hacía siempre la misma pregunta: ¿Sabes donde están las llaves?

Entonces le contestaba: yo sepo donde están. Me levantaba, las buscaba, las encontraba y se las daba.

Sabía donde estaban porque yo era la que la escondía.

Con los años pienso que es que me encantaba ese juego, el de ser útil para mi padre.

Siempre he sido un desastre con las llaves, por eso conociéndome mi padre, nunca me dio llaves de mi casa. Hace unos meses, me quiso dar una y le dije que mejor que no.

Pues bien, ahora que soy “adulta” y vivo en Berja, de vez en cuando pierdo las llaves de mi casa. Para alguien normal, entraría en un estado de preocupación y cambiaría la cerradura. Pero yo se que dentro de unos días, semanas e incluso meses las encontraré, además duermo tan tranquila porque de toda esta situación yo ya he hecho mi propia teoría (los que me conocen, saben que de todo puedo sacar una teoría).

Pues esta es mi teoría:

“Cuando llevo tiempo sin ver a mis padres, lo que hace que los eche en falta (nunca me acostumbraré a estar lejos de ellos) pierdo las llaves, como si de un momento a otro fueran aparecer, y a decirme: ¿sabes dónde están las llaves?”

Lo más curioso y lo que hace que mi teoría tenga su base es que al volver de “Grana” normalmente las encuentro.

Da igual los años que cumpla, por cada vez que cumplo uno, más en falta echo esas tartas de natillas con galletas María.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: