La inspiración dormida. Un “cuento” para adultos y niños lleno de grandes lecciones.

La inspiración dormida.

El título y que fuese un libro ilustrado hizo que tuviese ganas de tenerlo y leerlo. Como soy Pifia no me di cuenta que es la “continuación” de el libro LOS COLORES OLVIDADOS y que hay otro a continuación de este  “EL DESPERTAR.  Así que cuando acabe mi lista del verano, lo apuntare en la lista de libros de invierno.

SINOPSIS ahora, Carmensina, la niña que despertó los colores olvidados, con unos años más y con algo de ilusión perdida, también esta empezando a languidecer. ¿Por qué le ocurre eso? ¿Qué puede hacer para lograr coger los pinceles de nuevo y, lo que es más importante, para vivir plenamente? Alguien que vigila atentamente la vida de Carmesina-y la de todos nosotros-está a punto de hacerle una visita e invitarla al mundo de los cuentos y la imaginación. ¿Estás preparado para el viaje?

FRASES. 

Carmesina, sé lo que te ocurre, sé que andas perdida y que éstas tornándote oscura. Has ido cubriendo tus rutinas de obligaciones que no te han permitido expresarte y te parece que la inspiración ha volado a otra parte. pero es normal, Carmesina. A todo el mundo le sucede más tarde o más temprano. Nos acomodamos, nos conformamos con la gris oscuridad, incapaces de imaginar que puede haber algo más. Sin embargo, antes de que pase más tiempo debemos remediarlo. Si tú empiezas a desfallecer, después lo hará el otro y más tarde el de más allá. Esto es una cadena de emociones que los humanos os transmitís unos a otros. Por eso, antes que la oscuridad invada tu vida y se extienda de nuevo por el mundo,hemos de ir a buscar la inspiración para que los colores vuelvan a tu realidad.

-Pero Gato Negro, ¿qué me ha ocurrido?¿Por qué la inspiración se me ha escapado y ni siquiera los colores me despiertan ya alegría?

Ése el el reto que hay que superar, Salero- contestó el maestro. No siempre hay objetivos claros, no siempre hallaremos el camino llano, pero debemos aprender a romper ese hilo que, a veces, nos tata de pies y manos, incluso para hacer aquello que más nos gusta sin esperar nada a cambio.

-¿Mi inspiración? ¡ la vida misma! Cada uno tiene su propio talento, una habilidad y para esa persona y para los demás es importante descubrirla. Una vez descubres cuál es tu propio talento, simplemente hay que ponerle pasión y dedicación. Y viviendo, la inspiración nunca te faltará para crear unos ricos platos, para pintar, para escuchar o encontrar la palabra exacta para consolar.

Carmesina estaba del todo sorprendida de cómo a veces la vida deparaba pequeñas sorpresas y placeres allí donde menos se esperaba. Curiosamente no había encontrado lo que buscaba, pero había aprendido cómo la sencillez y la creatividad suelen encontrarse en lugares insospechados, en pequeños gestos…

Recuerda-¡Vive y déjate inspirar!

Ella le explico su historia con los colores y su vida actual. También le habló de su viaje en busca de la inspiración perdida, de lo que él se sorprendió:- ¡Pero si la inspiración está en todas partes! Mira a tu alrededor, cualquier cosa puede ser motivo de creación. Carmesina sonrió. “Cuanta razón tiene”, pensó. Él también le contó que buscaba algo, desvelar la palabra más hermosa para definir la felicidad. Y Carmesina, tomándole el pelo, le contestó:-Pero si la felicidad está en todas partes. Hasta la cosa más sencilla puede provocar felicidad.

Lo que no se da, se pierde.

-¿Eres consciente, Carmesina, de que si te recluyes en ti misma o huyes de tus sentimientos nunca podrás devolver el color a tu vida?

Y a veces es necesario caer para volverse a poner en pie con fuerzas renovadas.

-No, estás equivocada, no has desaparecido. Sólo has caído y tocado fondo. Ahora sólo puedes ir hacia arriba, volver a la superficie.

A veces cuando uno está cayendo, cuando uno no reacciona, necesita tocar fondo y verse a sí mismo para entender que sólo queda volver a subir. Por eso estoy aquí. Yo soy tú. Soy el tú, el tú autentico, aquel que no sucumbió a la rutina diaria, aquel que no se quedó anclado en el incidentes de la canica, aquel tú que te llevó a recuperar los colores y que te permitió devolverle la alegría al mundo. Y estoy aquí para decirte que sigo existiendo, que vivo dentro de ti y que es necesario que te des cuenta para que vuelvas a salir.

Es el momento de salir, pero sólo tú puedes decidir si subes y me llevas a mi contigo. Sólo puedo subir si tú lo deseas. Si no, me quedaré aquí por los siglos de los siglos. Pero seguramente tú también lo harás…Porque aunque salgas, aunque alguien te rescatara, seguirías viviendo decolorada. A lo mejor nadie lo notaría, la gente acabaría acostumbrándose a ello, pero tú sabrías que te falto yo, que te falta tu yo original.

Muchas veces lo que nos duele o hace daño lo guardamos en un baúl perdido en nuestra memoria. No queremos recordarlo. Es normal. Todos los humanos lo hacen. Sin embargo, llega un momento en que para recuperar a nuestro propio yo debemos ver aquello que no queremos y afrontarlo.

-Chew Wang, tú sabes dominar tus sombras. Lo has hecho antes y lo harás otra vez más-repuso Carmesina. Sin embargo, las sombras seguían ahí, moviéndose como en una danza macabra.                   -Maestro no te resista al miedo. Acéptalo, como lo hiciste en otras ocasiones. Sabes que así pasará-Chilló gato, rogando porque su voz se filtrara a través de las sombras.                                                          Chew Wang sentía cómo aquellas voces le mantenían más presente y no le dejaban ahogarse en los pozos del pasado doloroso, sino que le traían recuerdos de superación. Cogió su espada y la colocó firmemente ante sí mismo. Cerró los ojos que no le servían para ver más que oscuridad, y se fijó en el latir de su corazón, que le mantenía presente: “bum, bum, bum-bum….” Y a cada recuerdo negativo de sus crisis, le sobrevenía un momento de gloria y superación. Así, las sombras fueron levemente disminuyendo. Pensó en todo lo que había aprendido y en lo que aún tenía que aprender. Bum-bum, bum-bum…Si, era maestro, pero un maestro también es discípulo de la vida y aún tenía mucho que interiorizar. bum-bum,bum-bum, bum-bum…..

Es importante que recordemos que cuando nos obsesionamos y empezamos a tener miedo, sí no somos capaces de aceptarlo, nuestra sombra empieza a crecer alimentándose de nuestra propia debilidad. Cuando esto sucede y nuestros propios temores nos impiden ver el camino, no hay que luchar ni intentar avanzar. Lo mejor es pararse y aceptar. Aceptar que las sombras siempre estarán ahí, que nos guarecen, nos mantienen alerta, pero que, sin embargo, no les hemos de dar fuerza. Si las aceptamos como parte del camino, las entenderemos y no se filtrarán en nuestro pensamiento hasta el punto de someterlo.

No hay día más perdido que aquel en que no hemos reído.                                                                               -Si pero recordad que la auténtica alegría es aquella que, como la inspiración, surge de dentro y nos hace ver la vida desde otro prisma. Nuestro entorno, puede ayudar, pero no podemos depender exclusivamente de él. La alegría transforma primero los paisajes interiores y después el exterior.

-¡Sigue sonriendo, Carmesina! Cada vez que sonríes, retornas a tu propio yo, rescatas a tu niña interior.

Aunque apenas podía ver, seguía adelante corriendo paralelamente, intentando huir del temporal y encontrar la salida. Pero mientras Carmesina huía físicamente, su mente se anquilosaba en pensamientos reincidentes: ” ¿por qué esto ahora? ¿Por qué a mi? ¿Por qué no puedo quedarme en la comodidad de los cuentos?. Y aquellos interrogantes sin respuestas y aquel conformismo que la invadía estaban agotándola mucho más que la huida…

“Aceptar, superar. Buscar a mi propio yo”.

Siempre habrá cosas que aprender. Ésa es la vida.

Creer en ti es crearte a ti misma.

Un libro precioso para leer o releer 😍, para regalar, porque detrás de una ilustración preciosa se esconde aún lecciones aún más preciosas. Adiós “la inspiración dormida”, hola JUAN SAVADOR GAVIOTA 

 

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