Pifa. Mi sueño de cuna.

De mi primer año de vida guardo un recuerdo.

Aquella noche que me desperté asustada porque en mi sueño veía un animal. Despierta y con los ojos abiertos seguía viendo que me miraba con la boca abierta.

Durante la semana apunto en mi cabeza pequeñas pinceladas sobre lo que escribir el domingo, pero en el momento que estoy frente al ordenador es mi corazón quien le dicta a las teclas.

El martes me vino aquel sueño de cuna.  En ese momento pensé la lección de aquel sueño y más o menos tenía enfocada la entrada del domingo, pero el miércoles el enfoque cambio definitivamente. Por la mañana se acercó un  alumno para decirme que una antigua alumna le había comentado, que le gustaba más cuando escribía las lecciones de Leo. No era la primera vez que me llegaba ese comentario.

Más tarde mi sembradora de semillas me mandó un WhatsApp para preguntarme cómo iban las meditaciones y le comenté que iba a escribir sobre un sueño que había tenido siendo pequeña en el que aparecía un animal. Ella me preguntó: ¿Con qué animal?. Le respondí: un lobo. En el siguiente WhatsApp me preguntó si conocía el Tótem de lobo. Y le respondí que no (no sabía ni lo que era un tótem). Al momento me mandó un enlace: http://tuespadamental.com/el-espiritu-del-lobo/. Tengo que decir que me quedé alucinada y comprendí porque hace un  año empecé a escribir lecciones y después de un tiempo decidí volver a mis orígenes.  Cada lección escrita me sirve para seguir aprendiendo, cerrar puertas y abrir ventanas.

Ese sueño,  41 años guardado en mi, nacer zurda  en el año 75, mis padres (mi padre un contador de lecciones incansable y mi madre una justificadora nata de cualquier situación, capaz de hacer al demonio santo) y  ocupar el cuarto lugar de la descendencia de mis padres fueron fundamentales para ser quien soy.  Hoy sin ningún miedo y pudor a lo que puedan pensar, he comprendido la lección, aquella noche cuando abrí los ojos, me vi reflejada en la pared y es que nací lobo.

 

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