Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos. Buda
Leo: ¿Mamá?¿Puede dolerte algo que no sea el cuerpo?
Yo: ¿A que te refieres Leo?
Leo: es que a veces me duelen los pensamientos.
Le intenté explicar que hay ciertos pensamientos que nos hacen daño y nos hacen sufrir. Y le conté mi pequeño truco, intentar cuando te venga alguno, pensar algo que te haga feliz.
Deja atrás aquel pensamiento que te haga daño, avanza con lo que te haga feliz. Pifiapifa
