Las pruebas de los hijos. Que la fuerza te acompañe

Pruebas? ¿Qué si los hijos te ponen a prueba?

Los hijos son como los juegos de las consolas, pero con algunas diferencias, nunca tiene fin, no existen los trucos y  lo que vale para uno no te sirve para el otro. Pasarás por distintas etapas, que se irán complicando a medida que avances. Te quitarán el sueño pero también te darán buenos momentos. Y cuando pienses que ya lo tienes controlado, comenzará una nueva etapa que te volverá a poner a prueba. Aprendiz de madre-Pifiapifa

Siempre que veía el programa humor amarillo (concurso de humor japones, donde los concursantes, tenía que pasar por distintas pruebas y golpes para alcanzar su objetivo, el castillo Takeshi y el premio de un millón de yenes) pensaba que lástima, pobrecillos. Desde que tuve a Leo, si alguna vez he vuelto a ver ese programa, he pensado eso es poca cosa “pa este cuerpo”, porque Leo me ha hecho prueba peores.

– Dormir de canto en un espacio de 30 cm, mientras me tocaba el pelo o costra del ombligo y levantarte en esa posición a las seis horas.

– Levantarte de la cama con movimientos de contorsionista, para no despertarlo. A la vez  que te quitas el pijama para dejar el olor y  piensas que bonito el juego del enredo, ahora entiendo su utilidad.

– No enfermar después de pasar una noche junto a un virus con patas que no hacia otra cosa que toser y echar mocos.

– No ensuciar nada, mientras vomita a diestro y siniestro.

– Después de desahogarte con una “amiga” y decirle que no estas de carnaval, que esas ojeras son auténticas, aguantar con una sonrisa que te diga: mi hijo duerme de un tirón. En ese momento uno piensa un tirón de … te tiraba yo a ti por contar esas cosas.

– Ir al médico diez veces y te diga: No le pasa nada, ¿para qué has venido?,¿eres primeriza?; o no ir a la primera y te diga: ¿por qué has tardado tanto en traerlo? tiene principio de bronquitis. Y no coger en ese momento del …al médico y decirle: ¿me ve usted cara de médico?.

– Echarle el Rhinospray y no sacarle un ojo.

-Montarte en las barcas del Retiro, y que te mire el hombre que las alquila y él, diciendo te ayudamos. Y pensar en ese momento: Para tirarme de la barca no necesito a nadie.

-Que te haga ilusión la primera vez que te diga mamá y las siguientes treinta y ocho millones de veces.

-Conocerte todos los baños, que puede haber en una ciudad.

-No morirte de asco mientras te vomita en la cara, a la vez que abres los ojos porque estabas dormida.

-Acertar cuando se ha hecho caca. Sólo oliendo el pañal y sin meter el dedo.

-Levantarte veinte veces en una noche y saber localizar tu cama.

-Dejarlo en “la guarde”, en infantil y en primaria llorando a la vez que te arranca el vestido y pone cara de pena (menos mal que al final, después de 7 años escolarizado entendió que tenía que ir al cole). Creo que desde ese momento dejó de ser un problema el cuello, y dio paso a las migrañas. Yo creo que las empresas farmacéuticas y cafeteras los programan para que los padres sean clientes fieles.

– Tener la capacidad de decir:-muy bien campeón de los pesos plumas, después de darle a un vaso de leche 68 sorbos y de tardar en comerse un potito una hora.

– Recorrerte el Mercadona en 15 segundos, mientras haces la compra y quitas todo lo que ha echado a la cesta.

-Ducharte en menos de tres minutos. Y pensando le pasará algo en estos tres minutos.

-Hacer un trayecto de 100 metros con paso de pulga.

-Estar en el agua tres horas, a la vez que lo coges y lo subes por el bordillo de la piscina. Y que esa piel vuelva a su forma.

-Adivinar lo que te quiere decir con un lenguaje inventado a la vez que llora.

-Hacer un disfraz sin tener ni idea.

-Tener rapidez mental para preguntas incomodas.

-Mantenerme despierta mientras lo ves saltar y te mueres de sueño.

-Intentar quitarle un jerseys sin arrancarle las orejas, es cuando uno piensa le habrá crecido la cabeza esta mañana.

-Coger el zapato izquierdo y que levante el pie derecho, coger el zapatos derecho y levante el izquierdo y no llevar al niño sin zapatos.

– Despertarte de un sueño profundo con un simple estornudo o movimiento.

– Tirarte al suelo y rastrear como un perro mientras buscas el mando de la televisión, las llaves, las zapatillas, las balas de nerf o lo que toque en el momento.

-Terminar rápido en el baño porque no aguanta.

-Montar los simples regalos del kinder sin instrucciones.

-Abrazarlo después de un día de aúpa, y decir: ay mi niño. Si es que cuando llegue al cielo San pedro no me va a estar esperando en la puerta, la puerta la voy a tener abierta. ay mi niño que chico es….

Todas estas pruebas se las hice pasar a mi Madre y mi Leo a mí, por eso muchas veces digo: -madre mía, y al mismo tiempo pienso en mi madre.

La naturaleza es sabia. Al principio tienes energía y las pruebas que te ponen los hijos requieren resistencia. Al recordarlas y al escribirlas me he reído, así que no fueron o son tan malas. Pero a medidas que avanzas  las pruebas de resistencia se eliminan para dar paso a pruebas que requieren sabiduría, paciencia ,estrategia y muchísimo amor. Espero poder superarlas y reírme con los años.

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