Hoy todavía cuando te caes, cuando te pasa algo, lloras sin parar incluso a veces hasta quedar dormido. Pero cuando paras o despiertas es como si no hubiese pasado nada.
Por muchos años que cumplas, no pierdas esa costumbre, cuando te pase algo llora, hasta que no puedas abrir los ojos y no te quede ninguna lágrima, haz tu pequeño duelo, pero cuando pares que lo único que tengas ante tus ojos y en tu cabeza sea la solución.
