A través de tu objetivo. Me acostumbré a la música sin que tú marcaras el ritmo.

La relación más caótica pero más significativa es la que tengo conmigo misma desde hace x tiempo. Llamémoslo “x” porque “y” me suena ya un poco antiguo.

Quizá me acostumbré a dar rodeos y a tomar malas decisiones que nunca acababan en ti. Me acostumbré a la música sin que tú me marcaras el ritmo. Preferí bailar. Hubo un tiempo en el que todas mis rectas contigo sumaban, pero realmente nunca fui demasiado buena en mates.

Hay resacas de amor que duran toda la vida, así que, hoy, me suelto de tu mano y decido ser mi propia relación complicada ya que compartirla contigo se me hace demasiado fácil.

 

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