LA FELICIDAD ES UN TÉ CONTIGO de Mamen Sánchez.

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La felicidad es un té contigo de Mamen Sánchez (2013); un libro para que te lo autoregales para San Valentín, por que tu lo vales. Es una novela divertida, romanticona,  que leerás fácilmente con una sonrisa casi permanente y con situaciones que te arrancarán más de una carcajada.

AUTORA.

María del Carmen Sánchez Pérez (Madrid, 1971), más conocida por el nombre con el que firma sus libros, Mamen Sánchez, es una escritora y periodista española en lengua castellana.

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense y ha realizado cursos de doctorado en Historia y Literatura, además de cursos de Literatura y Civilización Francesa en la Sorbona y de Literatura Inglesa en las universidades de Londres y Oxford. Es subdirectora de la revista ¡Hola! y directora de ¡Hola! México.

OTROS LIBROS DE MAMEN SÁNCHEZ:

  • Gafas de sol para días de lluvia (2007).
  • La estrella de siete puntas, Espasa Infantil (2008).
  • La aventura en Tonantzin, Espasa Infantil (2009, continuación del anterior).
  • Agua del limonero (2010).
  • El gran truco, Espasa infantil (2011).
  • Juego de damas, Espasa (2011).
  • Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión (2014). 
  • La flor y nata (2016)

SINOPSIS.

La inexplicable desaparición del gentleman Atticus Craftsman en el corazón de las tinieblas de la España profunda parece estar relacionada con las malas artes de cinco mujeres desesperadas, las empleadas de la revista Librarte, capaces de cualquier cosa con tal de conservar su trabajo.

El inspector Manchego será el encargado de desenredar una trama en la que la comedia romántica se mezcla con el drama más tierno, la intriga policiaca desemboca en el mayor hallazgo literario de todos los tiempos, lo difícil se vuelve fácil y los problemas se ahogan en un mar de lágrimas… de risa. Todo esto para terminar descubriendo, qué cosas, que el amor lo explica todo.

AVISO PARA LECTORES: Esta novela puede afectar seriamente su percepción pesimista de la realidad. Provoca carcajadas y ganas de más. Sus personajes son como los hijos: cuanto más tropiezan, más se les quiere. Cuidado con sus corazones: les pueden entrar ganas irrefrenables de enamorarse. Y de vivir.

FRASES de La felicidad es un té contigo.

El vigilante, tenía la manga muy ancha y la vista muy gorda, sabía fingir un sueño muy profundo en el butacón de la garita y además disfrutaba escuchando los suspiros nocturnos de las amantes prohibidas. La única norma de obligado cumplimiento, y eso lo sabían todos los alumnos sin excepción, era desalojar el cuarto de visitas clandestinas antes del amanecer, porque el bedel de día llegaba a las siete en punto con las gafas de ver de lejos y el listado de infracciones.

Nunca respondía al fijo… Si estaba en casa, lo descolgaba. Si no, lo dejaba sonar hasta el infinito… Lo consideraba una intromisión en su vida privada. Defendía que contestar al teléfono era lo mismo que abrir la puerta y dejar entrar a cualquiera.

El alma no tiene peso. Eso es una mentira inventada por un productor de Hollywood para dar nombre a una película. No tiene peso porque no es de este mundo. Como el amor o el dolor. Es el continente de todas las grandezas que hacen al ser humano parecerse un poco a Dios. Sin embargo, Asunción escuchó perfectamente el ruido que hizo su alma al caer al suelo.

Que no me quede sin trabajo, Diosito, por favor, te lo ruego. Hágase tu voluntad, pero que no sea precisamente la de dejarme en la calle, hombre, si puede ser, claro. Comprendo que antes van el hambre, las guerras y eso. Si ves que tú estás demasiado ocupado, pues encárgale lo mío a un santo. A alguno que tenga pocos devotos: San Pantaleón o San Lamberto o San Vito, que, con ese nombre, fijo que me saca del atolladero.

El taxi se detuvo en medio de la calle Mayor impidiendo que el tráfico continuara avanzando y liberó a Atticus de su interior con la misma parsimonia con la que las ancianas del barrio cruzaban la calzada: con una indiferencia absoluta hacia los insultos y los bocinazos de los conductores.

 MI MOMENTO CAFÉ.

PENÉLOPE

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