
Porque la historia de nuestra vida
se vuelve nuestra vida.
Porque cada uno cuenta
la misma historia
pero la cuenta distinta.
y nadie la cuenta
dos veces igual.
Porque las abuelas que parecen arañas
quieren embrujar a los chicos
y los abuelos tienen que convencernos
de que lo que pasó, pasó gracias a ellos.
Y aunque escuchemos al azar,
con un oído solo,
vamos a empezar el cuento
con la palabra Y
